martes, 2 de febrero de 2016

Quiero que me trates suavemente.

Fue aproposito. Lo escribí para vos. 
Después de casi dos meses. Le diste me gusta. Y volvimos a hablar. 
El sábado a la madrugada me hablaste y yo estaba drogada. Sin embargo no dude ni un segundo y me fui a buscarte. 
Me esperabas en la esquina. Me abrazaste. Te abrace con tanto cariño que me estremecí. Duró un rato ese abrazo. Te dije las pautas y no te importo. Paraste un taxi y nos fuimos juntos. Solo pasamos el tiempo sin hablar. Sin explicar qué había pasado en este tiempo, sin reproches , sin nada realmente que decir.  Fueron horas de mantenernos juntos. Prácticamente pegados el uno al otro. Ni siquiera nos soltamos las manos. Hacía tiempo que no sentía tanto cariño en una caricia. Tantas ganas de acariciar a alguien con tanto pero tanto cariño. 

Me sentí enamorada. Y estoy asustada.